147 años en Puerto Montt

Bienvenidos a Patrimonio IC

Este espacio está dedicado a la puesta en valor de nuestro patrimonio como Colegio Inmaculada Concepción, que en sus 147 años de vida en la ciudad de Puerto Montt, ha formado a niñas, niños y jóvenes en el carisma eucarístico mariano de Madre Paulina von Mallinckrodt.

Les invitamos a sumergirse en nuestra historia y también a ser parte de ella, compartiendo con nosotros los registros fotográficos y audiovisuales de sus años estudiante, apoderado o funcionario, todas estas memorias las estamos recolectando en el correo electrónico: patrimonio@cicpm.cl 

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Texto Fundacional

Como aquí en Chile comienzan las clases en Marzo y, como nosotras ya éramos conocidas de muchas familias en la ciudad, recibimos por este tiempo diez niñas como pensionistas; aprovechamos esto para, al hablar y tratar con ellas, aprender mejor el idioma español y disponernos así para la enseñanza.
El Primero de abril abrimos un pequeño Colegio; desde entonces la Casa se llama “Colegio de la Inmaculada Concepción”: en número asombroso iban aumentando cada día nuestras alumnas y pensionistas internas. Dos jóvenes de origen alemán habían solicitado la administración a nuestra Congregación para Consagrarse enteramente a Dios, en la vida religiosa. Una de ellas fue Josefina Schwerter, de edad de 15 años, residente en Puerto Montt y la otra, Isabel Hering de 18 años, vivía en las cercanías del Lago Llanquihue. Ambas habían nacido en Alemania en la diócesis de Paderborn; la primera era sobrina del Rvdo.Padre Schwerter S.J en Pto. Montt. Con muy buena voluntad, acostumbradas al trabajo y a la abnegación, participaron ellas gustosamente con nosotras de la pobreza y de las privaciones de los primeros penosos tiempos, y así se prepararon con fervor para la Toma de Hábito que tuvo lugar el 26 de julio de 1875, en la fiesta de Sta. Ana. El ilustrísimo señor Obispo Don Francisco Paula de Solar les dio el hábito en nuestra capilla que estaba especialmente adornada. En todo seguimos el orden que se acostumbra en la Casa Madre de Paderborn respecto a la fiesta de la Toma de Hábito.
Josefina tomó el nombre de Sor Albertina e Isabel Hering fue llamada Sor Tecla. Nuestra cara Madre General felicitó a sus primera hijas chilenas con una cariñosa cartita, con lo que se acrecentó la alegría de las nuevas hermanas.
Pronto comprendimos que las pocas Hermanas con que contábamos, no podrían abarcar el trabajo en las tres casas ya establecidas. Por eso nos dirigimos a nuestra amada Madre General en Paderborn, pidiéndole que nos mandara de Alemania seis Hermanas más, muy luego la buena Madre fundadora cumplió gustosa nuestra petición. Ya en Noviembre tuvimos la gran alegría de poder saludar a las seis queridas Hermanas. Llenas de gratitud hacia el Buen Dios ya nuestra Madre General, fuimos a encontrarlas al vapor y las llevamos a casa, donde las demás Hermanas y las niñas las recibieron con gran júbilo.
Venían acompañadas por un sacerdote alemán, el Rvdo Señor Capellán Jose Junker, a quien habían pedido para esta misión en Padernborn. También venían con las hermanas dos jardineros: José Krimpert y Carlos Merten. Las seis nuevas Hermanas eran: Sor Auguste Hillenkamp, Sor Raimunda Balkenhol, Sor Nicodema Roof, Sor Ubalda Korinthenberg, Sor Petronilla Baden y sor Casimira Rieke. Se quedaron algún tiempo en la Casa Madre de Ancud para aprender el castellano y para acostumbrarse con el cambio del país. Que felices estábamos y que agradecidas a nuestra querida Rvda. Madre que nos había mandado hermanas tan buenas y competentes.
En lo que concierne a la vida espiritual, nos encontrábamos, a Dios gracias, muy bien cuidadas. Teníamos en nuestro Capellán, Sr Haus, un confesor muy fervoroso, prudente y circunspecto. Como confesor extraordinario nos señalaba el Sr. Obispo por lo general jesuita de Puerto Montt. En nuestra capilla se celebraban muchas veces dos o tres santas Misas diarias y los domingos había sermón y función en la tarde con Bendición Sacramental. El mes de María, desde el 8 de noviembre al 8 de diciembre, se celebra con gran (…) devoción. Nuestra espaciosa capilla tienen 96 pies de largo por 30 de ancho, es la más visitada de la ciudad. La buena gente mandaba casi durante todo el año las más preciosas flores. Una tal abundancia y hermosura las flores que presenta este país, apenas se conocen en Alemania. Principalmente admiramos las grandes calas blancas que crecen aquí en las pampas en gran abundancia.