Exactamente 60 días después de la Pascua de Resurrección, la comunidad católica se une a nivel mundial para celebrar la Solemnidad de Corpus Christi (el Cuerpo y la Sangre de Cristo). Esta fiesta es una de las más profundas y significativas del calendario litúrgico, caracterizándose tradicionalmente por masivas procesiones y desfiles públicos. En estas manifestaciones de fe, el sacerdote exhibe la Custodia —que resguarda en su interior la hostia consagrada—, permitiendo a los fieles adorar y testificar la presencia viva de Jesús Eucarístico.
Alineados con este espíritu, en nuestro colegio quisimos que esta fiesta se viviera de una manera íntima y comunitaria, llevando el Santísimo Sacramento directamente al corazón de nuestra actividad diaria. La comitiva encabezada por nuestro capellán, quien, acompañado por las acólitas y la subdirectora pastoral, portó la Custodia por los pasillos hasta ingresar a cada una de las salas de clases, llevando la presencia de Jesús Eucarístico para bendecir de forma directa e individual a cada uno de los estudiantes y profesores del colegio. Agradecemos el respeto, el silencio y la devoción demostrada por la comunidad educativa durante este recorrido. Que la bendición recibida en este Corpus Christi permanezca en los corazones de nuestros alumnos y profesores, y se extienda también a cada uno de sus hogares.
