Nuestra comunidad educativo-pastoral se congregó en el templo para vivir un Jueves Santo cargado de simbolismo. Iniciamos con la Santa Misa, en la que recordamos el día en que Jesús instauró la Eucaristía y el Ministerio Sacerdotal. En este contexto, nuestro capellán, el Pbro. Jorge Pérez, fue revestido frente al altar como gesto de renovación de sus promesas sacerdotales.
Otro de los momentos más significativos fue el lavatorio de pies. En él, el padre Jorge replicó el gesto de Jesús hacia sus discípulos con representantes de cada curso, recordándonos que el verdadero liderazgo nace del servicio. Asimismo, el capellán bendijo los panes ácimos que cada estudiante recibió para compartir en familia, como un signo vivo de la Última Cena.
Al cierre de la celebración, el equipo directivo y el área de bienestar entregaron unos presentes al padre Jorge, mientras que la feligresía le brindó un caluroso aplauso en reconocimiento a su entrega constante y generosa hacia nuestra comunidad.
Tras la Santa Misa, la jornada continuó con la oración del Vía Crucis, adaptada para cada nivel educativo de nuestro colegio. Los estudiantes de Minden (Prekínder a 2° básico) se reunieron en el Salón Mallinckrodt, donde escucharon las siete estaciones preparadas con dedicación por sus padres y apoderados. Por su parte, el nivel Aquisgrán (3° a 6° básico) vivió este momento en el Gimnasio Oscar Olave, en una instancia organizada por el profesor de religión, Albert Vera, junto al apoyo de las familias.
Finalmente, los alumnos de Paderborn (7° básico a IV medio), acompañados por el equipo pastoral y apoderados de su nivel, realizaron la procesión por las calles aledañas al colegio, en las que madres padres y apoderados prepararon cada una de las 15 estaciones del recorrido. Gracias al resguardo y protección de Carabineros, pudimos completar satisfactoriamente el recorrido, meditando con respeto en los misterios de la Pasión de Cristo.
